Everwood

Coincidiendo con el estreno de la segunda temporada de Everwood, y la entrada mega-post que Júbilo le ha dedicado en su blog, transcribo aquí la narración que introduce el último episodio de la primera, Hogar, como pequeño homenaje a esta gran serie.
"No estaba allí el día en que la vida de Colin Hart cambió para siempre, pero se sintió temblar la tierra desde muy lejos.
Fue un día de verano, soleado y perfecto. Rebosante de la emoción juvenil.
Una noche iluminada con fuegos artificiales que se cortó con el zumbido de las sirenas.
Al final, el joven y todos los que le querían, ya no serían los mismos.
En la otra parte del mundo, la tragedia de otro hombre se sumaba a la de Colin Hart.
Andy Brown hacía lo que haría cualquier hombre que sentía haberlo perdido todo.
Desaparecer
Venirse abajo.
Perder el rumbo.
Descentrarse.
Para una chica valiente, aquel hombre era un salvavidas, y su hijo una corriente suave que lo empujaba.
La chica aprovechó su oportunidad: Suplicó al hijo del doctor que le ayudase. Y él lo hizo porque la quería y no podía negarle nada.
Y así fue como la tragedia de un hombre y la pérdida de un chico coincidieron como dos ríos que se unen. Y el chico se salvó. El hombre se salvó. Al menos por un tiempo.
Pero el chico ya no era el mismo de antes. Aunque Colin se había salvado, un atisbo de muerte le había crecido en su interior. Ya no era exactamente igual que antes.
Su propio rostro cambiado le asustaba. Alejó a aquellos que quería.
El doctor creyó que aquel chico aún podía salvarse. Y que él era el único que podía hacerlo.
Pero el chico no había decidido si merecía la pena morir por la vida.
La elección era sólo suya.
Esta es la historia de Colin Hart y Andy Brown. Es la historia de un pueblo que perdió su norte y se esfuerza por recuperarlo. Esta es la historia de Everwood."
· Everwood se emite en La Primera de TVE los domingos a las 18 h.
· La banda sonora de Everwood se ha lanzado hoy en EE.UU.
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